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ERNESTINA Y ALEJANDRA

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Venían de su recorrido de Monte Albán, en la noche, comentaban sobre las hermosas ruinas, lo místico que les resultaba dicho lugar, María que era madre de Ernestina, le explicaba que había llegado hacer una de las regiones más importantes en Mesoamérica que se fundó en el 500 a.C. , pero en el trayecto y en su larga charla, el carro comenzó a fallarles se les jaloneo.
- Ernestina, no lo llevaste al mecánico a que lo revisara ¿¡cómo te lo pedí?
-Sí, mamá, por supuesto que lo lleve (que por cierto me cobro como si lo hubiera anillado y lo
Único que hizo fue ponerle aceite de frenos, pensaba Ernestina)
-¿Y con quién lo llevaste? no mejor ni me lo digas de seguro fue con el vecino, ese muchacho no sabe nada, ¿qué no vez que su camioneta, siempre la anda reparando, vamos que no le funciona?
- Pero solo era una revisión
-Ahora veremos, qué tal resulta esa revisión, ya tengo hambre, ojalá encontremos un lugar para cenar
-Sí, mamá, a mí también medio hambre, deseo un delicioso café
-Que frio hace, prende la calefacción
- Detente aquí, aquí hay carros estacionados seguro venden algo para comer, ya te pasaste regrésate
- Mamá, lo siento deja me regreso, no lo vi
-Mujer pues en qué vienes pensando
-Nada mamá, vengo manejando
-Igualita que tu padre
- Mamá no veo ningún puesto ni carros
- Ya me perdiste te digo que te pareces a tu padre, regrésate mejor
-Sí, mamá, pero cuando veníamos para acá yo nunca vi una casa, ni siquiera un puesto de artesanías
-Ahora que lo mencionas ni yo, pero de que vi varios carros parados y un puesto lo vi
Por largo rato las mujeres permanecieron en silencio, se sentía un ambiente pesado, quizás por su cansancio y el hambre
-Mamá, aquí, frena de una manera tan repentina que despertó a su mamá
-¡Ay qué no llevas tomates! ¿Qué te pasa?
-Nada mamá, disculpa es que no me di cuenta que venias dormida
-Muchachita atolondrada pretendes matarme de un susto
-No, mamá, discúlpame tendré más cuidado
Se bajan del carro y pregunta María, ¿qué tiene marchanta? solo tacos de guisado clienta, era un humilde puesto, donde los asientos eran cubetas para agua, las mesas eran dos tablas de madera, el olor de los guisados eran bastante agradables, yo quiero dos de bistec con chile pasilla, dijo Ernestina mientras se sentaba, María pidió dos de papas con rajas, ¿tiene café? sí es de olla, me da dos por favor, les sirvió el café y mientras hacia las tortillas a mano, en eso llegan una pareja, buenas noches sus mercedes, buenas noches les contestan , hola hijos, dijo la vendedora con lo cual empezaron un dialogo interesante , ¿Cómo están? Bien venimos de la casona, ¿Cómo pueden seguir trabajando ahí? Que hacemos Paquita, la señora paga bien y es rebuena, la gente solo habla por hablar, pos se dicen muchas cosas de ese lugar y de ella, yo solo digo que se cuiden, ya ven la mujer que encontraron cerca del lugar, jamás vinieron a reclamar el cuerpo de esa jovencita, la pobrecita lo que habrá sufrido, su cuello y muñecas con semejante agujerotes y sin gotita de sangre ya ni tenia color, ¡Qué horror! Dijeron las dos mujeres que escuchaban la charla, sí señoritas, nadien saben cómo llego la señora aquí, de pronto la vimos y desde entonces pasan cosas raras con las mujeres de la región y las turistas, yo digo que es bruja, no tiene marido, ni hijos y ni sale de su casa, no es normal eso, y cuando hay luna llena pongo tijeras en mi casa, sabe tengo a mi cría muy chiquito y las brujas les chupan la sangre, ni mis escuinclas, Dios nos libre que la vea, al día siguiente de luna llena es cuando se encuentran mujeres , sin gotas de sangre, ya le dijimos al comisario pero no hacen nada, ¡ah! exclama María, me podría decir ¿cuánto le debo? por favor, pagan, que les vaya bien a sus mercedes, dicen, gracias igualmente , responden ambas y se van, ya en el carro empiezan hablar de que son supercherías de gente sin estudios, ya habían avanzado mucho y no llegaban a la casa de huéspedes y ni una alma en el camino.
-Me volviste a perder dice María a Ernestina
-No, mamá, era todo derecho y así me vine
-Así me vine, era todo derecho, refunfuñaba María
En eso se les apago el motor del carro ¿Y ahora? dice María, no sé mamá, intenta ponerlo en marcha pero sin resultados, paso una hora haciendo el intento de encenderlo, pero sin éxito.
-¿Qué haremos Ernestina? No pasa nadie no hay ni una alma, estamos en la nada y todo por no llevarlo al taller de Don Chucho
- Ese es un viejo rabo verde
- ¿Y? Jamás te ha faltado al respeto, Alberto, es un mujeriego deja que llegue a la edad de don Chucho y veras que es igualito.
-Mire ahí se ve un foquito, vamos
Las dos mujeres caminaron hacia ese lugar y al llegar se dieron cuenta que era una casa, tocaron a la puerta, salió una mujer muy elegante y guapa, ¿Qué se les ofrece? Sabe se nos descompuso el carro podría ayudarnos, ¿No entiendo cómo? respondía la señora, Ernestina le dice permítame hablar por teléfono, por favor, lo lamento señorita aquí no hay teléfono, solo les puedo dar posada por esta noche ¿Gustan pasar?
-Es usted muy amable, pero no deseamos ser inoportunas ni causar molestias dijo María
-No se preocupen, mañana le diré a mi empleado que les traiga un mecánico y que las lleve a la ciudad para que puedan llamar
- Gracias vamos mamá, es solo por una noche y yo tengo mucho frío
Pasen, me llamo Alejandra, mucho gusto ella es mi única hija y se llama Ernestina, mucho gusto les mostrare sus habitaciones, ambas mujeres se voltearon a ver con rareza, pues creían que la casa era pequeña, al irse adentrando a la misma, las mujeres se percataron que era bastante grande, tenía un sombrío muy extraño se sentía el aire frío a pesar de la enorme chimenea encendida que veían, les ofreció de cenar, ellas agradecieron y le comentaron que ya lo habían hecho en un puesto algo lejos del lugar y Alejandra solo se limitó a decir que jamás había visto dicho puesto.
Ernestina observa un cuadro pintado de ella que estaba en las escaleras de muy buen gusto, Alejandra, le explico que el cuadro tenía poco más de un año, que el pintor era francés que andaba de turista y se había quedado sin dinero, por lo que ella le ofreció de comer en su casa y el en gratitud la pinto, le quedo magnifico se ve muy guapa y le sonrió, Alejandra le agradeció el gesto, con una sonrisa mirándola a los ojos y poniendo la mano en el hombro.
Dejaron a su mamá en la habitación principal para huéspedes aun lado estaba la que sería para Ernestina esa noche, las dejo en sus respectivas recamaras y se retiró a la suya que se encontraba al fondo del pasillo.
En la madrugada Ernestina despertó con sed y bajo por agua, pero frente a la chimenea encontró sentada a Alejandra, cuando se incorporó noto que llevaba puesto un camisón de tela transparente donde se le transparentaban los pezones de un color rozados, el cabello desatado el cual era largo de color negro y quebrado, hasta ese momento noto que tenía una hermosa figura y era realmente muy guapa, Alejandra le pregunto si le ocurría algo, Ernestina parecía no escucharla y Alejandra le repitió la pregunta, tomándole la mano , mande perdón es que baje por agua, bien vamos por agua sígueme, entraron a la cocina era enorme bastante pintoresca, había trastes colgados en la pared barro negro, tenía mucho estilo la casa en general pensaba Ernestina, disculpe no quise molestarla no te preocupes yo no tengo invitados seguidos mi familia vive en Europa yo amo México y decidí quedarme, ¿pero gustas más agua? Sí gracias, te molesta que fume, no, no adelante, ¿fumas tú? Sí, pero mamá no lo sabe, ¿gustas uno? Si gracias, la niña se porta mal, es que mi mamá es muy tradicionalista, tranquila solo juego se estiro para agarrarle el dorso de la mano, ere muy guapa ¿Ernestina de dónde eres? Somos del D.F. ya, andan de turistas y se quedaran mucho tiempo, si unos días más, ¿tienes novio? no, eres muy guapa, tienes unos hermosos ojos azules, una piel muy blanca y una hermosa cabellera rubia y un hermoso cuerpo, cómo puede ser posible que ningún muchacho lo note , es que soy algo tímida, Ernestina miraba que Alejandra tenía una forma poco convencional al fumar , al inhalar el cigarro enrollaba la lengua o eso se lo figuraba, y ¿qué edad tienes Ernestina? tengo 21 años , tengo 32, bien espero que mañana su problema quede solucionado, yo también, ambas se fueron adormir , aquella madrugada Ernestina no podía dormir tenía una sensación poco extraña, salió de su cuarto para entrar al cuarto de Alejandra , te estaba esperando empezaron a besarse, Ernestina jamás había sentido atracción por ninguna mujer pero está le parecía irresistible, la deseaba, con cada beso proporcionado por Alejandra, incrementaba la sensación de deseos, sus manos parecían reconocerse mutuamente, recorría su espalda hasta las nalgas, su piel blanca , besaba los senos y con pequeños mordisco y succiones a sus pesos rozados, la tumbo en la cama, le beso el cuello sintió una mordida más intensa algo dolorosa, bajo hasta su monte venus donde separo los labios introdujo su lengua y humedeció más su sexo subiendo y bajando la lengua con movimientos circulares espontáneos y sin evitarlo salía de ella pequeños quejiditos agradables para Alejandra, sabía que estaba a punto de proporcionarle el infinito por un momento a Ernestina, ambas alcanzaron el éxtasis, ya casi amanecía cuando Ernestina le dio un beso a Alejandra y se fue a su cuarto, su madre entro al cuarto de Ernestina y le dijo que de inmediato salieran de ahí que acaban de llegar la pareja con la que coincidieron en el puesto de Panchita , que ese lugar era del que le hablaron , que se apurara, Ernestina se incorporó y salieron del cuarto pero en las escaleras se encontraron con Alejandra, María le da las gracias por su hospitalidad pero ya se tenían que ir sin mediar palabras jaloneo a su hija y la puso enfrente para que bajara las escaleras, no sin esta voltear guiñarle el ojo a Alejandra con una sonrisa y dejo caer una nota..
Seguirá...

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